Inducon S.A.S., señalada por incumplir un contrato con la Policía Nacional para la entrega de chalecos antibalas, aparece nuevamente en el radar de las Fuerzas Armadas, esta vez vinculada a una licitación del Ejército Nacional por más de $6.000 millones a través de la empresa Nicholls Táctica.
En diciembre de 2024, Inducon recibió un contrato por $10.378 millones para proveer 9.671 chalecos antibalas nivel IIIA. Sin embargo, el modelo ofertado, el “Super 8”, perdió su certificación NIJ –requisito indispensable– antes de la entrega, lo que obligó a la Policía a otorgar una prórroga hasta abril de 2025. A pesar del tiempo extra, a la fecha (julio), el chaleco sigue sin estar certificado.
La situación ha dejado sin protección a más de 9.000 uniformados y coincide con un alarmante saldo de 27 policías asesinados en 2025. Aunque la empresa puede ofrecer otros modelos certificados, esto violaría los términos iniciales del contrato, y de no cumplir con lo pactado, enfrentaría sanciones millonarias.
Pese a este historial, Inducon reaparece indirectamente en una nueva licitación del Ejército Nacional a través de Nicholls Táctica, único proponente habilitado. La firma no fabrica chalecos, por lo que presentó dos modelos producidos por Inducon, y utilizó su Registro de Productor Nacional como requisito de evaluación.
Además, Nicholls propone placas antibala nivel III fabricadas también por Inducon, mientras que para el nivel IV presentó documentación de un proveedor mexicano. Así, Inducon podría seguir beneficiándose de contratos estatales, a pesar de su incumplimiento anterior con la Policía.