Colombia se mantiene en alerta sanitaria tras la confirmación de un quinto caso importado de sarampión en lo que va de 2026, en medio de un aumento de viajes hacia países donde circula el virus. Autoridades y expertos insisten en reforzar la vacunación y las medidas de prevención para evitar posibles cadenas de contagio.

Según el Instituto Nacional de Salud (INS), con corte al 14 de abril se han reportado 642 casos sospechosos, de los cuales 466 fueron descartados y cuatro confirmados mediante criterios clínicos, epidemiológicos y de laboratorio. Los contagios identificados están asociados a viajes internacionales: cuatro en Bogotá y uno en Santander.

Aunque no se han detectado casos de transmisión local, el monitoreo epidemiológico sigue activo, con especial seguimiento a contactos cercanos y entornos familiares de los pacientes. La vigilancia se intensifica ante la salida de más de 100.000 colombianos hacia destinos como Estados Unidos, México y Canadá, lo que eleva el riesgo de ingreso del virus al país.

El sarampión es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas. Puede transmitirse desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición de la erupción cutánea, lo que facilita su propagación incluso antes de que se evidencien los síntomas. Entre los signos iniciales están la fiebre alta, la tos, la secreción nasal, la conjuntivitis y lesiones en la boca, seguidos por el brote en la piel.

Óscar León, director médico de Primero Salud, explicó que el riesgo de contagio es bajo en personas con esquema completo de vacunación, pero aumenta en quienes no están inmunizados o tienen esquemas incompletos. Los grupos más vulnerables incluyen niños menores de cinco años, personas inmunosuprimidas y adultos jóvenes sin refuerzos.

Las autoridades recomiendan verificar el carné de vacunación —físico o digital—, donde la dosis aparece como SRP o triple viral. En menores se deben cumplir los esquemas según la edad, y en adultos sin antecedente vacunal la inmunización sigue siendo clave.

Ante síntomas compatibles o sospecha de exposición, se aconseja acudir de inmediato a los servicios de salud, mantener aislamiento domiciliario y evitar el contacto con poblaciones vulnerables. También se reiteran medidas como el lavado frecuente de manos, el uso de tapabocas en caso de síntomas respiratorios y la ventilación de espacios cerrados.

La vacunación y la detección oportuna continúan siendo las principales herramientas para prevenir la propagación del sarampión en el país.