La segunda audiencia del proceso judicial contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, concluyó sin que el juez emitiera una decisión sobre la disputa relacionada con el financiamiento de su defensa legal.

Durante la diligencia, el magistrado Alvin Hellerstein expresó dudas frente a la decisión del Gobierno de Estados Unidos de congelar fondos venezolanos, medida que actualmente impide a los acusados pagar a sus abogados.

La defensa había solicitado en febrero la desestimación del caso, argumentando que la negativa de la Oficina de Control de Activos Extranjeros a otorgar una licencia para usar recursos del Estado venezolano vulnera su derecho a elegir representación legal.

No obstante, Hellerstein descartó cerrar el proceso por este motivo, al considerar que se trataría de una decisión de gran alcance. En la audiencia también se discutió si las sanciones pueden utilizarse como herramienta de política exterior o seguridad nacional, argumento planteado por la Fiscalía.

Frente a este punto, el juez cuestionó la tesis del Gobierno estadounidense y señaló que, al encontrarse detenidos, Maduro y Flores no representarían una amenaza para la seguridad nacional. Además, indicó que el contexto entre ambos países ha cambiado en los últimos años.

El proceso judicial continúa mientras persiste la discusión sobre los recursos para la defensa, uno de los temas centrales que podría incidir en el desarrollo del caso en las próximas etapas.