El presidente ejecutivo de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Sergio Díaz-Granados, anunció una donación de US$500.000 a Colombia para apoyar la atención de la emergencia provocada por el terremoto. El organismo explicó que, tras conocer la magnitud de la situación, se comunicó con el vicepresidente José Manuel Restrepo y decidió realizar este primer aporte, que será entregado de acuerdo con las necesidades identificadas por el Gobierno nacional.

La contribución será no reembolsable, por lo que representa un acto de solidaridad con las familias y comunidades afectadas por el sismo. “Podemos aportar capacidad técnica y financiera para aliviar el dolor de las familias y personas afectadas”, afirmó Díaz-Granados, quien señaló que CAF continuará trabajando con el Gobierno y el sector privado durante las siguientes etapas de la emergencia.

Además del aporte económico, el organismo ofreció asistencia técnica para evaluar los daños y acompañar el proceso de reconstrucción. CAF recordó que cuenta con experiencia en la recuperación de países afectados por desastres naturales y aseguró que pondrá a disposición de Colombia las herramientas y conocimientos adquiridos en este tipo de emergencias.

Díaz-Granados destacó que Colombia tiene experiencia en la atención de grandes terremotos, como los ocurridos en Popayán y el Eje Cafetero, y recomendó establecer mecanismos que permitan ejecutar los recursos de manera rápida, transparente y con controles adecuados. Entre las alternativas planteadas está la creación de mecanismos fiduciarios de rápida ejecución y con auditoría internacional para financiar las obras de recuperación.

Finalmente, el presidente ejecutivo de CAF advirtió que los procesos de reconstrucción pueden extenderse durante varios años, mientras que los periodos de gobierno suelen ser más cortos, lo que puede afectar la continuidad de los proyectos. Por ello, consideró necesario establecer mecanismos que garanticen la recuperación más allá de los ciclos políticos y permitan completar las obras. “Tenemos que comenzar a diseñar una región más resiliente a los desastres naturales”, concluyó.