Café Ninco, un legado generacional que hoy tiene sello ambiental y de alta calidad
En la finca Monte Frío, municipio de El Hobo, centro del departamento del Huila, un hermoso lugar de Colombia, donde la biodiversidad y los exuberantes paisajes abundan, se ha escrito una historia que ha logrado pasar de generación en generación, de cafetal a cafetal.
Por: John Hammer León Cuellar
Comunicador Social – Periodista
Se trata de un territorio mágico y que vale la vida conocer. Es el lugar donde se produce una marca de café, que, de acuerdo a su propietario, José Herminzul Ninco Lara, proviene de un cultivo realizado con amor y calidad, dando los mejores frutos para deleitar los paladares más exigentes de Colombia y el mundo.
La historia comienza desde el año 1990. José Herminzul es el hijo mayor de José Daniel Ninco Suaza y Cecilia Lara Araujo, quienes le educaron en principios y valores que lo identifican como un hombre honesto, echado para adelante, emprendedor y con visión. Especialmente como la persona que sería quien continuaría con un legado cafetero que viene de generación en generación, y quien lo llevaría a la cumbre del éxito.
Conformó su hogar con Luz Ángela Tamayo Tovar, con quien tiene 3 hijos, José Daniel, Jefferson David y Diego Alejandro Ninco Tamayo. Gracias a su dedicación, apoyo familiar e institucional, y a sus colaboradores en el campo, le han llevado a posicionar su café dentro de los mejores del departamento del Huila y del País.
Su finca cafetera, Monte Frío, está ubicada en la vereda El Batán, municipio del Hobo, y la variedad de café que produce, es Castilla, a una altura 1.678 msnm. Está ubicada en el km 3 vía al sur Colombiano. Las notas sensoriales y atributos de su café, corresponden a dulce de caña, caramelo, frutos rojos, cereza- delicado, uvas moradas, licor a café, almíbar, lima, azúcar morena, chocolate, cuerpo cremoso, con sabor residual limpio y prolongado.


“Nuestro café es Taza 86.93. Café Ninco está pensado en la sostenibilidad y cuidado del medio ambiente. Iniciamos un proceso de transición de fertilización tradicional a orgánica en un lote de 1.5 hectáreas en el año 2016, obteniendo excelentes resultados en el cuidado y preservación del suelo”, afirma el caficultor.
“Tenemos una línea de café tostado que se ha convertido en una edición especial de la producción total y se denomina Magia Natural, como resultado de la importancia de la alimentación saludable y amigable con el medio ambiente”, asegura José Herminzul quien hoy es el relevo generacional de estos cafetales que algunas empezaron a cultivar sus padres.
Café Ninco tiene reconocimientos desde el 2012
Y es que la trayectoria de sus cafés albergan reconocimientos que empezaron desde el año 2012, cuando por primera vez ocupa el 5 lugar entre 1.052 lotes de café, a nivel Nacional, en el concurso «Taza de la Excelencia» llevado a cabo en Popayán. Para aquella época, fue el único lote de café del departamento del Huila que clasificó en los finalistas de premiación.
“El lote de café que se envió al concurso, fue subastado por compradores Internacionales, lo cual permitió que mi finca tuviese un reconocimiento en diferentes partes del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, las tiendas Kuma Coffee, manifiestan que el Café de José NINCO, como lo llamaron, ocupo el primer puesto en ventas en los años 2012 y 2013. Describen sus sabores como una extraordinaria mezcla que deleita el paladar”, afirma con orgullo José.
Y allí fue cuando su marca empezó un largo recorrido de posicionamiento en el mercado. En el año 2017, nuevamente José Ninco participa en el concurso «Feria de Café Huila, Algeciras café para la paz”, donde se eligen los mejores cafés del departamento y allí obtiene el séptimo puesto de cafés especiales.
“Para el año 2018 nuestra finca Monte Frío, quedó reconocida entre los 60 semifinalistas del concurso «Colombia tierra de biodiversidad» y dentro de los 7 mejores cafés elegidos del departamento del Huila. Actualmente Café Ninco, se posiciona en el puesto número 5 de los mejores cafés, entre 200 micro lotes presentados en 2021 en el concurso realizado en el marco de la 1ra Feria Internacional de café, cacao y muestra de agroturismo, Ficca, que se realiza en nuestro departamento”, asegura.


Buenas prácticas agrícolas, cuidado del medio ambiente y calidad del grano
Y es que Café Ninco ha contado desde el 2015 con el apoyo del Fondo Emprender, del Sena, ya que es un ejemplo de cuidado del medio ambiente y de producción de calidad de un grano tipo excelso. “Con los residuos del café, subproductos que tradicionalmente son arrojados a las quebradas y los ríos luego del proceso de despulpado, creamos un fertilizante que es aprovechado para nutrir los árboles de este grano en nuestra finca cafetera”, argumenta José.
“El mucílago –baba generada por el café–, es la base del abono usado en los cultivos. Se extrae de la cereza del grano cuando pasa por una máquina despulpadora. Con los desechos de la cosecha se elabora un caldo que, después de 40 días de maduración, puede ser utilizado como fertilizante”, explica José Hermízul Ninco.
La idea le surgió durante su formación en ‘Manejo de subproductos del café’ en el Sena. En ese entonces los instructores del Servicio Nacional de Aprendizaje llegaron hasta la finca, y le mostraron lo bueno del producto y cómo podía mejorarlo. “Así nació este sueño que nos ha llevado a instancias internacionales”, subraya.
Es así como con el apoyo del Fondo Emprender, este ejemplar caficultor ejecuta su plan que contempla el restablecimiento de cinco hectáreas y 26 mil árboles de café, así como la aplicación de buenas prácticas agrícolas, con un componente innovador: el manejo de los subproductos del grano, es decir, no contaminar con residuos y preparar los caldos con el mucílago y las pulpas que finalmente son utilizadas como fertilizantes.
Antes de agregar el producto a la tolva, ‘Cholo’, como es llamado este cafetero por sus amigos, revisa cada una de las cerezas del café para cerciorarse del estado en que van a llegar a la despulpadora y asegurarse de que allí caigan las mejores. Una tarea que prefiere no delegar.


Su fertilizante orgánico ya es muy reconocido
Su innovación que dio como resultado la creación de un fertilizante orgánico, es aprovechado para nutrir los árboles de café en su finca Montefrío. “El café cereza llega a un equipo de beneficio que consta de una despulpadora, una zaranda–clasificadora del café–, y un lavador llamado becolsub”, explica José.
“Tiempo atrás se utilizaba sólo la despulpadora, por lo que el grano pasaba directamente a unos tanques de fermentación y los residuos del café eran arrojados a los afluentes hídricos. Ahora, como estamos enfocados en la calidad del café y el cuidado del medio ambiente, usamos una máquina que recoge el mucílago y lo procesa”, complementa.
Y es que las aguas mezcladas con la baba y con la cáscara van a una segunda etapa, en la que se separan los sólidos de los líquidos, mientras que a la semilla se le hace un lavado y se procede al secado. El mucílago se guarda en tanques de almacenamiento por 40 días; es un proceso de maduración en el cual intervienen microorganismos y elementos menores para organizar caldos microbianos.
“En los 50 galones del subproducto son empleados cinco kilos de estiércol de ganado fresco, 10 litros de leche y un kilo de sulfato de cobre, magnesio, manganeso y hierro. Aplicando estos caldos se bajarán los costos de producción, porque no los vamos a comprar, sino que los vamos a producir en la misma finca. Así no contaminamos ni generamos malos olores”, señala.
Producción de café de alta calidad
El SENA ha tenido como modelo esta experiencia caficultora del Huila. Fue así como brindó a este aprendiz del programa Jóvenes Rurales Emprendedores, una formación en ‘Producción de café de alta calidad’, donde José se volvió experto en Aplicación de buenas prácticas agrícolas, Procesos de comercialización, Gerencia empresarial y Barismo.
Esto lo ayudó a ubicarse como uno de los finalistas de la ‘Taza de la Excelencia’ en 2012, concurso que a su vez le abrió las puertas para vender su café a una empresa japonesa. “Una destacada organización de los cultivos, sumada a una buena recolección, un excelente beneficio, un buen secado y un tostado calibrado, da la mejor preparación de una bebida de café”, puntualiza Ninco, quien además es propietario de la Clínica Cafetera, un establecimiento comercial donde no sólo vende, sino que enseña a mecánicos y comerciantes a tomarse un buen café.
Hoy, su finca Monte frío, es visitada por diversos actores del mundo de la caficultura, donde se comparten sus experiencias con visitantes de países como Brasil, Canadá, Estados Unidos, Japón, España y diferentes instituciones Nacionales como SENA, Federación Nacional de cafeteros y distintas universidades del territorio Colombiano.
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