El inicio de 2026 encendió las alertas sobre el costo de vida en Colombia, luego de que los primeros datos de inflación del año mostraran nuevas presiones en los precios de los alimentos, especialmente en productos básicos de la canasta familiar.

Así lo advirtió Julio Romero, jefe de investigaciones económicas de Corficolombiana, quien señaló que el país enfrenta un panorama de inflación persistente y con tendencia al alza durante 2026.

De acuerdo con el análisis, el mayor impacto se está viendo en los alimentos perecederos. En febrero, la papa registró un aumento mensual del 10,6 %, el tomate subió 13,2 %, el plátano 5,1 % y frutas como la mora aumentaron 6,5 %, incrementos que no se observaban desde hace varios meses.

El economista explicó que las intensas lluvias y las afectaciones en vías clave para el transporte de alimentos han deteriorado las condiciones de abastecimiento, lo que termina reflejándose en los precios que pagan los consumidores. A esto se suman presiones en productos procesados, como la carne de res, influenciadas por problemas logísticos y por el alza en los precios internacionales del ganado.

El análisis también advierte que los servicios están impulsando la inflación, en parte por el efecto del aumento del salario mínimo en actividades como la comida fuera del hogar y otros sectores intensivos en mano de obra.

Según Romero, el panorama podría obligar al Banco de la República a mantener o incluso aumentar las tasas de interés en los próximos meses, ya que la inflación sigue lejos de la meta del 3 % establecida por la autoridad monetaria.