La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aplicar un “pocket rescission” por 4.900 millones de dólares tendrá repercusiones en Colombia. Entre los recortes figura un proyecto de microseguros climáticos por 650.000 dólares, diseñado para apoyar a pequeños agricultores y microempresas frente a fenómenos extremos como sequías e inundaciones, según informó la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham).
El programa buscaba ofrecer cobertura económica a productores y emprendedores vulnerables, garantizando su recuperación tras emergencias climáticas. Su eliminación representa un retroceso para la resiliencia de comunidades rurales, que enfrentan además problemáticas sociales y de seguridad.
El mecanismo aplicado por la Casa Blanca, sin uso en más de cinco décadas, afecta principalmente recursos de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), el Departamento de Estado y organismos internacionales. Los mayores recortes corresponden a 3.200 millones de dólares en asistencia para el desarrollo, históricamente clave en la lucha contra la pobreza y el fortalecimiento institucional.
Asimismo, se reducen 322 millones de dólares para promoción de la democracia, 521 millones en aportes a entidades multilaterales como la UNESCO y la OIT, 393 millones para operaciones de paz de Naciones Unidas y 445 millones en cooperación de seguridad internacional.
La Casa Blanca justificó la medida bajo la política de “América First”, al asegurar que los fondos suprimidos no respondían a las prioridades nacionales. En Colombia, el impacto será especialmente fuerte en zonas rurales, donde la vulnerabilidad climática se agrava por la presencia de grupos armados ilegales.