Colombia se prepara para una de las semanas más exigentes del año en materia de movilidad. Durante la temporada de Semana Santa, se proyecta el desplazamiento de más de 15 millones de viajeros por carreteras, terminales terrestres y transporte aéreo, en medio de un panorama marcado por alta demanda, restricciones y condiciones climáticas adversas.

Según estimaciones del Ministerio de Transporte, más de 10 millones de vehículos circularán por las vías del país, mientras que cerca de 4 millones de pasajeros se movilizarán desde terminales terrestres y alrededor de 1,8 millones lo harán por vía aérea. En los días de mayor flujo, se podrían registrar picos de hasta 190 mil vehículos diarios, lo que pondrá a prueba la infraestructura y la capacidad operativa del Estado.

Frente a este escenario, el Gobierno activó un plan nacional que incluye restricciones a vehículos de carga pesada en corredores estratégicos durante los días de mayor tráfico, con el fin de reducir la congestión y facilitar la movilidad. Además, se desplegarán cerca de 15.000 funcionarios, entre la Policía de Tránsito y entidades del sector, en carreteras, aeropuertos y terminales.

La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, explicó que las medidas serán dinámicas y se ajustarán según el comportamiento del tráfico. “Las decisiones se tomarán en tiempo real de acuerdo con los picos de movilidad, con el objetivo de garantizar desplazamientos seguros”, señaló.

El panorama se complica por el estado de la red vial. La temporada inicia con cinco cierres totales y 22 parciales en al menos diez departamentos, debido a afectaciones por lluvias como deslizamientos, caída de rocas, pérdida de banca y daños en puentes, lo que incrementa el riesgo de congestión y prolonga los tiempos de viaje.

En el transporte aéreo, especialmente en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, se espera una alta demanda. Por ello, las autoridades recomiendan a los viajeros llegar con al menos dos horas de anticipación, incluso para vuelos nacionales, ante posibles congestiones en los controles de seguridad.

Más allá del reto logístico, la principal preocupación es la seguridad vial. Durante la Semana Santa de 2025 se registraron 246 muertes por siniestros viales, una cifra que el Gobierno busca reducir este año mediante controles, monitoreo en tiempo real y presencia en puntos críticos del país.

El plan contempla vigilancia en 41 corredores concesionados que suman 7.499 kilómetros, el despliegue de más de 6.450 personas en vía, 700 equipos de emergencia y seguimiento permanente desde centros de control, con el objetivo de garantizar una movilidad segura durante la temporada.