El presidente electo, Abelardo De La Espriella, presentó un balance de sus primeros días tras la elección y aseguró que ha recibido el respaldo de distintos líderes y personalidades internacionales, incluso antes de que el presidente Gustavo Petro y el candidato oficialista, Iván Cepeda, reconocieran oficialmente su victoria.

Según De La Espriella, ese apoyo refleja que Colombia «está recuperando su lugar en el concierto de las naciones» y marca el retorno de la democracia tras cuatro años de incertidumbre. También informó que, luego de recibir su credencial como presidente electo, sostuvo un primer encuentro con representantes de la Rama Judicial con el objetivo de restablecer una relación «armónica, respetuosa y constructiva» entre los poderes públicos.

En materia de transición, afirmó que el proceso de empalme ya permitió conocer «el verdadero estado» en el que recibirá el país y aseguró que hará pública la situación encontrada. Indicó que más de 400 personas han trabajado durante los últimos meses en la preparación del empalme y anunció que esta semana comenzarán las reuniones con los gobernadores en las diferentes regiones del país.

Sobre la economía, sostuvo que la nueva administración recibirá un panorama complejo, marcado por una inflación anual del 5,8 %, un aumento de la deuda pública y elevados costos del crédito para hogares y empresas. Sin embargo, destacó como señales positivas la reacción favorable de los mercados tras las elecciones y el fortalecimiento del peso colombiano, factores que, según dijo, reflejan confianza en la recuperación del orden fiscal y la credibilidad del Estado.

Asimismo, anunció que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destinará 60 millones de dólares no reembolsables para apoyar el proceso de transición hacia el nuevo gobierno, de cara a la posesión prevista para el 7 de agosto. A su juicio, este respaldo evidencia que el organismo internacional conoce la magnitud de los desafíos que enfrentará la próxima administración.

Frente a las denuncias sobre presuntas contrataciones irregulares en los últimos días del gobierno saliente, De La Espriella afirmó que estos casos serán revisados dentro del empalme anticorrupción y pidió a los organismos de control adelantar las investigaciones correspondientes.

En seguridad, el presidente electo se refirió a unas grabaciones en las que presuntamente aparecen funcionarios del gobierno, entre ellos el excomisionado de Paz, Danilo Rueda, acordando ceder control territorial al Clan del Golfo y retirar de las Fuerzas Militares a oficiales que se oponían a la política de Paz Total. Aseguró que ordenó a la comisión de empalme denunciar los hechos ante las autoridades colombianas y el Departamento de Justicia de Estados Unidos para que sean investigados, al tiempo que reiteró que uno de los objetivos de su gobierno será desmontar «la narcopolítica de raíz».

Respecto al riesgo de un eventual racionamiento de energía, informó que instruyó al equipo económico y al futuro Ministerio de Minas y Energía para trabajar de manera conjunta con las empresas generadoras y el sector financiero, con el fin de garantizar el cumplimiento de las obligaciones del sistema y evitar un apagón.

Finalmente, expresó su solidaridad con Venezuela por los recientes terremotos, envió un mensaje de condolencias a las familias de las víctimas e informó que su esposa, Ana Lucía Pineda, lidera una campaña de ayuda para los damnificados. Además, anunció que durante su mandato mantendrá una comunicación directa con los ciudadanos a través de plataformas digitales y reiteró que el empalme ha confirmado la compleja situación económica y administrativa que, según afirmó, heredará el próximo gobierno.