El aumento de $46 por galón en el precio de la gasolina corriente que comenzó a regir este 1 de octubre generó una reacción del presidente Abelardo De La Espriella, quien citó a la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, para revisar la decisión y le solicitó revertir el incremento correspondiente a este mes.

El ajuste había sido establecido por los ministerios de Minas y Energía y de Hacienda, con una variación promedio del 0,29 % frente a septiembre. La actualización estaba relacionada con el precio reconocido a los productores de etanol, componente de la estructura de la gasolina, y buscaba generar alivios para los productores de caña de azúcar del Valle del Cauca afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto.

Tras conocer el incremento, De La Espriella pidió a la ministra buscar alternativas mientras el Gobierno analiza medidas de carácter permanente frente al comportamiento internacional del petróleo y su impacto sobre los precios de los combustibles. El mandatario también planteó una estrategia articulada entre las diferentes entidades del Gobierno para evaluar las condiciones del mercado y definir posibles soluciones.

El presidente sostuvo además que las decisiones de política pública que tengan efectos sobre los ciudadanos deben ser explicadas de manera clara y transparente. “Nuestro primer deber es con el ciudadano”, afirmó, al señalar que las medidas que puedan afectar el bolsillo de los colombianos deben contar con información pública sobre las variables macroeconómicas y los indicadores del mercado que las sustentan.

La solicitud presidencial deja ahora en manos del Gobierno la definición del mecanismo para hacer efectiva la reversión del ajuste. Mientras se adopta una decisión, el precio promedio de referencia de la gasolina corriente había quedado inicialmente en $15.933 por galón para las 13 principales ciudades, mientras que el ACPM permaneció sin cambios durante octubre.