El Gobierno nacional decretó formalmente la situación de desastre nacional para hacer frente a la emergencia provocada por el terremoto que sacudió al Eje Cafetero. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, explicó que esta figura jurídica permitirá al Estado disponer de manera inmediata de recursos para atender a las comunidades afectadas y responder a las necesidades más urgentes.

Lara, quien fue designado por el presidente Abelardo de la Espriella para coordinar la atención humanitaria en Risaralda, entregó un balance de la situación en Pereira y Dosquebradas. Según el reporte conocido durante la noche, 98 personas habían fallecido en la zona metropolitana de Pereira y Dosquebradas, mientras que se contabilizaban otros tres muertos en el departamento. Además, había 57 personas atrapadas bajo los escombros y alrededor de 80 edificaciones colapsadas.

El ministro también destacó que el terremoto se registró alrededor de las 7:30 de la mañana, durante un día festivo y justo antes del inicio de clases, circunstancia que habría evitado una tragedia de mayores proporciones. Lara señaló que unos 60 colegios resultaron afectados, pero al no estar en jornada escolar se pudieron evitar numerosas víctimas entre estudiantes y docentes.

Para atender la emergencia, el Gobierno desplegó más de 300 rescatistas en los principales puntos de colapso, entre ellos bomberos, integrantes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), dos pelotones especializados del Ejército y más de 57 uniformados de la Policía. A este operativo se sumaron un grupo especializado USAR procedente de Rionegro, Antioquia, y otros 45 rescatistas enviados desde Bogotá con equipos y guías caninos. La Fuerza Aérea Colombiana, por su parte, transporta un hospital de campaña de 27 toneladas equipado con planta eléctrica.

En materia humanitaria, las autoridades priorizaron el envío de carpas, cobijas, alimentos y un vehículo refrigerado para apoyar la capacidad de la morgue local. El sector privado, con apoyo de la primera dama Ana Lucía Pineda y familiares de altos funcionarios del Gobierno, prepara el envío de más de 60 toneladas de alimentos y gestiona soluciones energéticas para reforzar la operación del hospital Santa Mónica y garantizar el suministro de combustible para la red hospitalaria privada. Mientras tanto, Lara informó que el servicio de energía en Pereira había sido restablecido en cerca del 70 %, lo que también permitió normalizar el suministro de agua potable en buena parte del municipio.