El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las fuerzas estadounidenses lograron capturar a Nicolás Maduro durante una operación militar a gran escala en territorio venezolano. La información se conoció pocas horas después de que se reportaran explosiones y sobrevuelos de aviones de combate sobre Caracas, hechos que el gobierno venezolano había denunciado previamente como una “agresión contra su soberanía”.
A través de sus redes sociales, Trump calificó la ofensiva como un “éxito rotundo”, señalando que “Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien junto a su esposa fue capturado y trasladado fuera del país en avión”.
De acuerdo con los primeros reportes, la operación militar habría contado con la participación de unidades terrestres y aéreas, con apoyo logístico desde el Caribe. Fuentes cercanas al gobierno estadounidense indican que la acción se realizó en coordinación con agencias de seguridad y fuerzas del orden (U.S. Law Enforcement), lo que podría vincular la captura con los cargos por narcotráfico que enfrenta Maduro en tribunales norteamericanos.
La noticia marca un punto crítico en las tensiones entre Washington y Caracas, que en los últimos meses se habían intensificado por los señalamientos del gobierno estadounidense contra el régimen venezolano. Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han emitido un comunicado oficial sobre el paradero del mandatario.
De confirmarse, la detención de Nicolás Maduro representaría uno de los mayores giros políticos y militares en América Latina en las últimas décadas, abriendo un nuevo capítulo en la relación entre Estados Unidos y Venezuela.



















