El Ejército de Liberación Nacional (ELN) confirmó, a través de un comunicado, que es responsable del secuestro de cinco patrulleros de la Policía Nacional ocurrido el pasado 6 de enero en la vía que comunica a Cúcuta con Tibú, en la región del Catatumbo (Norte de Santander).
Según la versión del grupo armado, los uniformados se desplazaban en un vehículo de transporte público cuando fueron interceptados hacia las 4:40 de la mañana en un retén instalado en el sector conocido como El Tablazo. Los policías estaban adscritos a las estaciones de Petrólea, Tres Bocas y Tibú, y fueron retenidos durante un control ilegal en la carretera.
En el comunicado, el Frente de Guerra Nororiental del ELN aseguró que los patrulleros se encuentran en buen estado de salud y que se les garantizará “trato digno, atención humanitaria y condiciones de seguridad” mientras permanezcan en su poder.
El grupo insurgente anunció además que en los próximos días informará las condiciones para su liberación, aunque advirtió que la decisión dependerá del avance de las operaciones militares en la zona, donde el Ejército y la Policía mantienen un despliegue para intentar rescatar a los uniformados.
El secuestro ha generado preocupación entre las autoridades nacionales y organizaciones humanitarias, que han reiterado su llamado al ELN para respetar el derecho internacional humanitario y liberar de inmediato a los policías retenidos.
