El plan del Gobierno para con el Chocó
El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, confirmó que no hay personas sepultadas bajo los escombros en el departamento del Chocó, luego de que las autoridades dieran por terminada la fase de búsqueda y rescate tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó al país.
La confirmación se produjo después de que las autoridades locales informaran que las últimas cuatro personas que habían sido reportadas como desaparecidas en el barrio Medrano, en Quibdó, fueron encontradas con vida y en buenas condiciones.
“El país debe saber que no hay personas sepultadas bajo los escombros en este momento. Lamentamos la muerte de 13 chocoanos y deseamos a los 186 heridos en este departamento su pronta recuperación”, señaló el jefe de la cartera del Interior.
Concluida la búsqueda y rescate, la atención del Gobierno Nacional se concentrará ahora en las familias damnificadas y en aquellas que sufrieron pérdidas totales de sus viviendas y bienes. Lara explicó que ya funciona un albergue en Quibdó, pero será necesario habilitar otro debido a la cantidad de personas que requieren atención.
En coordinación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el Gobierno adelanta las gestiones para enviar 300 carpas, además de alimentos y otros elementos necesarios para atender la emergencia. También se contempla la instalación de cinco albergues adicionales en otros municipios afectados.
Uno de los principales retos será garantizar el funcionamiento de los servicios de salud en las zonas que permanecen sin energía eléctrica, especialmente en los municipios de la región del San Juan. Según Lara, el Gobierno suministrará combustible para mantener operativas las plantas eléctricas de los hospitales municipales y reforzar la capacidad de generación del hospital de Quibdó.
Otro de los frentes de atención estará relacionado con la evaluación de las edificaciones que pudieron resultar afectadas por el movimiento sísmico. El ministro advirtió que el departamento no cuenta actualmente con suficientes ingenieros estructuralistas para realizar todas las inspecciones requeridas.
Actualmente hay nueve profesionales disponibles, pero el Gobierno busca ampliar el equipo a entre 35 y 39 ingenieros, con el apoyo de la Universidad Nacional, Camacol y otras entidades. Los expertos tendrán la tarea de revisar colegios, edificios públicos, estaciones de Policía y otras infraestructuras consideradas estratégicas.
Lara también indicó que serán inspeccionadas las instalaciones militares, entre ellas las del Ejército, debido a la importancia de garantizar su funcionamiento durante la emergencia. “Ese componente no puede fallar en medio de la emergencia”, señaló el ministro.
Con el cierre de la fase de búsqueda y rescate, las autoridades concentran ahora sus esfuerzos en la atención de los damnificados, la recuperación de los servicios básicos y la evaluación de las estructuras afectadas por el terremoto.
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