El intercambio comercial entre Colombia y Venezuela podría superar los 1.600 millones de dólares en 2026, consolidando una tendencia de recuperación económica entre ambos países. Así lo señalaron líderes empresariales y gremiales durante el seminario “Venezuela y Colombia: un nuevo futuro”, realizado en Bogotá con la participación de más de 400 empresarios y representantes del sector financiero.

Durante el encuentro, expertos destacaron que la relación económica binacional atraviesa una etapa de crecimiento luego de años de contracción. El comercio bilateral alcanzó los 1.170 millones de dólares en 2025, tras la reapertura de la frontera y la reactivación de las relaciones comerciales entre ambos países.

El presidente de la junta directiva de la Cámara de Comercio Colombo Venezolana, Germán Umaña, afirmó que la integración entre ambas economías podría consolidarse en sectores complementarios como la siderurgia, la petroquímica y las cadenas productivas relacionadas con textiles, dispositivos médicos y agroindustria.

Entre las áreas con mayor potencial de inversión, los participantes destacaron el sector energético y de hidrocarburos. Se espera que la nueva legislación petrolera venezolana y las licencias otorgadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros faciliten el desarrollo de infraestructura y atraigan nuevos capitales.

Otro factor clave es la logística. El transporte terrestre sigue siendo el principal motor del comercio binacional al representar cerca del 86 % del intercambio total, mientras sectores como la manufactura, las confecciones, los productos farmacéuticos y los alimentos procesados también muestran oportunidades de crecimiento para empresas de ambos países.

No obstante, durante el seminario también se discutieron desafíos relacionados con la seguridad en la frontera, incluyendo la presencia de grupos armados como el Ejército de Liberación Nacional. En este sentido, los participantes resaltaron la importancia de fortalecer la cooperación internacional y garantizar un entorno institucional estable para impulsar las inversiones.

Al cierre del evento, los organizadores reiteraron que la recuperación del comercio formal y la consolidación de nuevos proyectos económicos buscan no solo aumentar la rentabilidad empresarial, sino también fortalecer una integración binacional sostenible que genere desarrollo y bienestar para ambos países.