El Gobierno Nacional anunció la puesta en marcha del proyecto ‘Escudo Nacional Antidrones’, una ambiciosa iniciativa liderada por el Ministerio de Defensa que busca contrarrestar el uso de drones con fines criminales por parte de estructuras narcoterroristas. La inversión total superará los $6,3 billones, convirtiéndose en uno de los programas tecnológicos más importantes en materia de defensa y seguridad aérea del país.

El presidente Gustavo Petro ordenó destinar cerca de $1 billón para la ejecución de la primera fase durante el 2026, con el objetivo de fortalecer la vigilancia y el control del espacio aéreo en zonas sensibles del territorio nacional. Según el Ministerio de Defensa, el proyecto tiene una importancia estratégica en la protección de la soberanía y la prevención de amenazas tecnológicas emergentes.

El ‘Escudo Nacional Antidrones’ contará con un equipo técnico y operativo conformado por hombres y mujeres de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, quienes aportarán su experiencia para definir, desarrollar y validar las especificaciones del sistema, ajustadas a las características geográficas y de seguridad del país.

Además, el proyecto contará con el acompañamiento del Grupo de Transparencia del Ministerio de Defensa y de una empresa especializada en contratación estatal, con el fin de garantizar procesos claros, eficientes y ajustados a la ley.

Como parte de la fase de socialización, el Ministerio convocó a empresas y gobiernos interesados a una reunión informativa que se realizará el viernes 16 de enero, a las 9:00 a. m., en las instalaciones del Ministerio de Defensa. En este espacio se expondrán los lineamientos técnicos, contractuales y de participación del proyecto.

El esquema de contratación se realizará de Gobierno o Estado a empresa, con acompañamiento del país de origen del fabricante, y las negociaciones se efectuarán únicamente con productores o representantes legales directos, descartando la participación de intermediarios o comercializadoras.

Las empresas seleccionadas deberán garantizar la actualización continua de los sistemas, el entrenamiento de instructores y la capacitación en mantenimiento y operación de los equipos. Las pruebas se desarrollarán en entornos operacionales reales y bajo condiciones propias del territorio colombiano.

Las propuestas serán presentadas conforme a los procedimientos contractuales vigentes y evaluadas por equipos técnicos, económicos y jurídicos del Ministerio de Defensa, que velarán por la transparencia y eficiencia del proceso.