La Oficina Externa de Estados Unidos para Venezuela (VAU), que opera desde la Embajada en Bogotá, reiteró su recomendación a los ciudadanos estadounidenses de no viajar ni permanecer en territorio venezolano. La advertencia se da en medio de la creciente tensión entre Washington y Caracas tras el despliegue de buques militares en el Caribe.
El recordatorio fue hecho a través de un retuit de la última actualización de su alerta de viaje, publicada en mayo pasado. En ella, el Gobierno estadounidense advierte sobre graves riesgos para sus ciudadanos, como detenciones ilegales, tortura, secuestro, terrorismo, prácticas policiales injustas, delitos violentos y disturbios civiles.
La recomendación de no viajar a Venezuela se mantiene desde 2019, año en que Washington retiró a todo su personal diplomático del país. La tensión aumentó esta semana después de que la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmara que Estados Unidos está dispuesto a “usar todo su poder” para frenar el flujo de drogas, en referencia al despliegue de tres buques con 4.000 soldados en aguas cercanas a Venezuela.
El Gobierno de Nicolás Maduro rechazó enérgicamente la medida, asegurando que las “amenazas” de Washington evidencian su falta de credibilidad y ponen en riesgo la paz y estabilidad de la región.
A esta crítica se sumaron países aliados como Cuba, Bolivia, Nicaragua y Colombia, que condenaron la presencia de navíos de guerra estadounidenses en el Caribe, calificándola como una acción que puede desestabilizar aún más la situación regional.