El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que llevó a cabo una nueva serie de ataques contra objetivos militares en Irán, en una operación que se prolongó durante cinco horas y estuvo dirigida contra infraestructura estratégica en las ciudades de Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas.

De acuerdo con el mando militar estadounidense, los bombardeos se realizaron con municiones de precisión y tuvieron como blanco sistemas de defensa costera, instalaciones de misiles, drones y capacidades marítimas iraníes. Washington aseguró que la ofensiva busca seguir reduciendo la capacidad de Teherán para atacar el transporte marítimo comercial. Además, el Centcom señaló que más de 50.000 militares estadounidenses permanecen desplegados en Oriente Medio y que sus fuerzas continúan «vigilantes, letales y preparadas» para responder a cualquier amenaza en la región.

La operación corresponde a la tercera jornada consecutiva de ataques y se produjo pocas horas después de que el presidente Donald Trump anunciara el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán y afirmara que Estados Unidos asumirá el papel de «guardián del estrecho de Ormuz», una de las rutas más importantes para el comercio mundial de petróleo. El mandatario también planteó que los países que utilicen esta vía marítima deberán compensar a Washington con el 20 % del valor de la carga transportada por los costos de seguridad, mientras Irán mantiene el cierre del estrecho y ha respondido con acciones contra aliados estadounidenses en la región.