El reconocido actor y productor Salvo Basile falleció en la madrugada de este lunes en Bogotá, a los 85 años, tras una larga batalla contra un cáncer de estómago. La noticia fue confirmada por el periodista Poncho Rentería, uno de sus amigos

“Es triste registrar la muerte de un amigazo como Salvatore”, expresó Rentería, visiblemente conmovido, al recordar al artista como un hombre entrañable, apasionado y generoso.

Nacido en Roma, Salvatore Basile llegó a Colombia en la década de 1970, atraído por el auge cultural del país y las oportunidades del cine nacional. Desde entonces, nunca volvió a irse. “Se comió el cuento de Colombia, se enamoró de Cartagena y aquí echó raíces”, recordó su amigo.

Basile fue asistente de dirección en producciones emblemáticas como La estrategia del caracol y Águilas no cazan moscas. También actuó en recordadas series de televisión como Calamar, Pobre Pablo y Sofía, dame tiempo. Su trabajo como productor ejecutivo en Cinergia de Telecaribe y su paso por Cenpro Televisión marcaron una época dorada de la pantalla nacional.

Un puente entre Colombia y el mundo

En 1985 participó en la película La Misión, dirigida por Roland Joffé, donde fue clave para vincular al país con una producción internacional de alto nivel. Gracias a su gestión, Robert De Niro y Jeremy Irons filmaron en Colombia una de las cintas más importantes del cine de la época.

Su carisma, acento italiano y humor espontáneo lo convirtieron en una figura muy querida. “Gigante, guapo, buen conversador… lo saludaban en Cartagena y él siempre respondía con una broma o una sonrisa”, relató Rentería.

La fundación Corazón Contento, su última pasión

Más allá del arte, Basile dedicó sus últimos años a la labor social en Cartagena, donde fundó Corazón Contento, una organización para ayudar a niños de barrios vulnerables. “Su última novia era esa fundación”, contó Rentería. “Siempre estaba preocupado por los pelados del barrio y me pedía ayuda para conseguir alimentos”.

Creada en 2018, la fundación fue su manera de agradecerle a Colombia, su segunda patria. Ese mismo año celebró medio siglo en el país con una cena navideña para más de cien niños.

El adiós a una leyenda

Sus últimos días fueron difíciles. “Tenía cáncer de estómago y los dolores eran incorregibles”, comentó Rentería. Pese a ello, Basile mantuvo el humor y la calma que siempre lo caracterizaron. Pasaba los días en una hamaca, mirando al mar o viendo peleas de boxeo antiguas.

Aunque mantuvo su nacionalidad italiana, obtuvo la ciudadanía colombiana años después. “Era colombo-italiano al fin de cuentas. Perdimos un colombiano que nos impulsó mucho en el mundo del cine”, concluyó Rentería.

El arte colombiano despide hoy a Salvo Basile, un hombre que hizo del país su hogar y del cine su lenguaje universal. Los detalles de sus exequias se conocerán en las próximas horas.