El Gobierno Nacional definió las principales líneas de acción para atender la emergencia provocada por el terremoto, tras una reunión realizada el jueves 14 de agosto entre el presidente Abelardo de la Espriella, el Ministerio de Vivienda y representantes del sector empresarial.

La primera fase estará enfocada en atender a las familias que tuvieron que abandonar sus viviendas y precisar el alcance de los daños. Para ello, la UNGRD trabajará con las autoridades locales en la entrega de subsidios de arrendamiento y otras ayudas, mientras expertos evaluarán las edificaciones afectadas para determinar cuáles pueden ser reparadas y cuáles deberán ser reemplazadas.

De acuerdo con los reportes incluidos en el plan, más de 12.000 viviendas quedaron destruidas y otras 75.000 resultaron averiadas, además de más de 170 edificios colapsados y daños en instituciones educativas y centros de salud. Estos diagnósticos permitirán establecer las intervenciones necesarias en cada inmueble.

Una segunda etapa contempla la estrategia denominada “Vivienda Milagro”, mediante la cual se buscarán proyectos de vivienda de interés social que ya estén terminados para entregarlos a las familias que perdieron completamente sus hogares. También se prevén subsidios, aportes del sector privado y la creación de un Banco de Materiales para facilitar las reparaciones.

El proceso de reconstrucción incluirá además las zonas rurales y la recuperación de colegios, puestos de salud, vías, puentes y parques. El Gobierno estima que algunas soluciones de vivienda podrían entregarse entre 2027 y 2028 y anunció que trabajará con alcaldes, gobernadores, empresas, entidades financieras y organismos de cooperación para movilizar los recursos necesarios.