Por Javier Suárez

Ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño genere una reducción significativa de las lluvias y un aumento de las temperaturas durante el segundo semestre de 2026, la Gobernación del Huila, entidades nacionales, autoridades ambientales y representantes del sector piscícola definieron acciones para mitigar sus posibles efectos sobre la producción de peces.

De acuerdo con las proyecciones citadas por las autoridades, existe una probabilidad superior al 95 % de consolidación de una sequía asociada al fenómeno de El Niño, mientras que el riesgo de que alcance una intensidad fuerte o muy fuerte entre octubre y diciembre se ubica entre el 69 % y el 81 %, con posibilidad de extenderse hasta el primer trimestre de 2027.

En este contexto, se desarrollan mesas intersectoriales con participación de la Gobernación del Huila, la AUNAP, la CAM, los ministerios de Agricultura y Minas y Energía, la ANLA, ENEL, el ICA y los gremios productivos, con el propósito de establecer medidas para garantizar tanto la generación de energía como la actividad piscícola en el embalse de Betania, donde se concentra cerca del 30 % de la producción de tilapia del departamento.

El secretario de Agricultura y Minería del Huila, Oscar Eduardo Trujillo Cuenca, explicó que se estableció un sistema de alerta de acuerdo con los niveles del embalse. Cuando el nivel supera el 70 %, las condiciones se consideran normales; entre 70 % y 50 % se activa la alerta amarilla; entre 50 % y 35 % la alerta naranja, y por debajo del 35 % se activa la alerta roja, con diferentes medidas de respuesta para proteger la producción.

Como parte del seguimiento, se implementará una plataforma tecnológica en línea que permitirá consultar diariamente los niveles de los embalses y recopilar información de las unidades productivas, como temperatura, pH, oxígeno disuelto, saturación de oxígeno, mortalidad de peces y hora de toma de las muestras. Actualmente, el embalse de El Quimbo registra un nivel de 73 %, mientras que Betania se encuentra en 76 %.

Entre las medidas preventivas también se contempla controlar las densidades de siembra ante una eventual disminución de los caudales, tanto en los embalses como en sistemas productivos en tierra, además de implementar protocolos de bioseguridad para prevenir enfermedades y patógenos, incluida la vacunación de alevinos. Según Edison Javier Henao Palacios, secretario técnico de la cadena acuícola del Huila, estas acciones buscan proteger un sector que representa el 37 % de la producción piscícola nacional, con 87.864 toneladas de carne de pescado, y constituye uno de los principales renglones de la economía departamental después del café.