La tensión en Oriente Medio volvió a escalar luego de que Irán lanzara al menos dos oleadas de drones y misiles contra Israel, en lo que representa el primer ataque directo desde el alto el fuego acordado el pasado 8 de abril. Como medida preventiva, las autoridades israelíes suspendieron las clases previstas para este lunes en varias zonas del país.

Desde Teherán, el Gobierno justificó la ofensiva como una respuesta a los recientes bombardeos israelíes contra el sur de Líbano. Según las autoridades iraníes, Israel “cruzó todas las líneas rojas” al atacar zonas de Beirut donde, según Tel Aviv, operan integrantes del grupo chií Hezbolá.

La nueva crisis provocó la reacción inmediata del presidente estadounidense, Donald Trump, quien pidió a Irán retomar las negociaciones. En declaraciones a Fox News, aseguró que “ya dispararon sus misiles, es suficiente” e instó a Teherán a volver a la mesa de diálogo para alcanzar un acuerdo que, según afirmó, podría concretarse entre este lunes y el miércoles. Además, criticó los ataques israelíes en territorio libanés y aclaró que Washington no participó ni fue consultado sobre esas operaciones.

Trump también reconoció que la escalada militar dificulta los esfuerzos diplomáticos y anunció que sostendrá conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con el objetivo de evitar una respuesta que profundice aún más el conflicto. Mientras tanto, Irán intensificó sus contactos diplomáticos con Reino Unido, Turquía y Pakistán para exponer su posición frente a lo que considera reiteradas violaciones del alto el fuego por parte de Israel.

Aunque la tregua ha cumplido cerca de 100 días, los avances hacia una solución definitiva siguen siendo limitados. Pakistán continúa ejerciendo labores de mediación y recientemente entregó un mensaje reservado al líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei. En paralelo, el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, calificó las negociaciones como un proceso complejo y cuestionó los cambios de postura de la administración estadounidense, lo que evidencia las dificultades para alcanzar un acuerdo duradero en la región.