La Federación Colombiana de Fútbol confirmó este jueves un episodio de salud que afectó al capitán de la Selección Colombia, James Rodríguez, durante su estadía en Estados Unidos, situación que encendió las alarmas entre los seguidores del combinado nacional.

De acuerdo con el informe oficial, el volante presentó una deshidratación severa al día siguiente del compromiso frente a Francia —partido en el que no participó—, lo que hizo necesario su traslado a un centro asistencial en Minnesota. Allí permaneció hospitalizado durante 72 horas bajo supervisión médica, como medida preventiva y para facilitar su recuperación. La federación detalló que el monitoreo clínico se realizó de manera constante durante ese periodo.

La entidad rectora del fútbol colombiano fue enfática en señalar que este inconveniente no tiene relación con lesiones deportivas ni con su rendimiento en cancha, sino que responde a una condición de salud ajena a la actividad futbolística.

Pese a la preocupación inicial, el reporte actual es positivo. El jugador muestra una evolución satisfactoria y signos claros de mejoría, lo que abre la puerta a un pronto retorno a la actividad, siempre bajo la vigilancia del cuerpo médico.

Finalmente, la FCF indicó que mantiene comunicación permanente con el Minnesota United FC, club al que pertenece el futbolista, con el fin de hacer seguimiento a su estado y asegurar que su regreso se dé en las mejores condiciones posibles.