La violencia ‘se ensaña’ contra los policías
Durante 2025, la Policía Nacional ha reportado 107 uniformados asesinados, de los cuales 77 murieron en servicio y 30 mientras estaban fuera de turno, una tendencia que se consolida como una de las principales estrategias de los grupos armados ilegales en distintas regiones del país.
Uno de los casos más recientes es el del patrullero Carlos Andrés Pineda Castro, asesinado este fin de semana en el corregimiento de Robles, Jamundí (Valle del Cauca), cuando se encontraba fuera de servicio. En el ataque también resultó herido su hijo, un bebé de 10 meses, quien permanece bajo atención médica especializada en la Fundación Valle de Lili.
Según la información recopilada por las autoridades, estas organizaciones estarían identificando y siguiendo a los uniformados para atacarlos en momentos de vulnerabilidad, como durante descansos o desplazamientos personales sin esquema de seguridad. Este mismo patrón se ha evidenciado en varios casos de secuestro, donde siete de los once policías y militares actualmente retenidos fueron interceptados mientras viajaban en buses intermunicipales tras permisos oficiales.
Las zonas más afectadas por esta escalada violenta son Cauca, Antioquia, Arauca y Norte de Santander, territorios donde persiste la presencia de estructuras ilegales que han intensificado los ataques selectivos contra la Fuerza Pública.
Tras el homicidio del patrullero Pineda Castro, la Policía Nacional condenó los hechos y anunció el despliegue de todas sus capacidades investigativas. “Este crimen, cometido fuera del servicio y en un entorno familiar, traspasa todos los límites y demuestra el desprecio absoluto por la vida y la dignidad humana. Nada, absolutamente nada, legitima estos hechos”, afirmó el director general, William Rincón.
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