Equipos de rescate intensificaron las labores de búsqueda en la frontera entre Nepal y Tíbet, luego de las inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra que han dejado al menos 160 muertos y cientos de desaparecidos. Las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar mientras avanzan las operaciones en esta zona montañosa y de difícil acceso.

La Policía de Nepal informó que 157 cuerpos han sido recuperados, mientras los rescatistas recorren sectores cubiertos de barro y escombros en busca de sobrevivientes. El desastre arrasó aldeas enteras y dejó vehículos y edificaciones afectados por la fuerza de las aguas. Imágenes de vigilancia registraron una avalancha de lodo y escombros que impactó contra un edificio de varios pisos.

Entre los desaparecidos hay numerosos turistas extranjeros. El Ministerio de Turismo de Nepal indicó que alrededor de 403 visitantes aún no habían sido localizados, entre ellos 142 ciudadanos de India y personas de Australia, Reino Unido, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica, Corea del Sur, Ucrania y Estados Unidos.

En el lado tibetano, las autoridades chinas desplegaron cerca de 800 trabajadores de emergencia y 150 vehículos, además de perros rastreadores y lanchas rápidas para apoyar las labores de rescate. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja también envió suministros de emergencia, mientras las autoridades trabajan en la identificación de las víctimas y la atención de los afectados.

De acuerdo con la información difundida por las autoridades chinas, la emergencia se habría originado por un deslizamiento de tierra en territorio nepalí, que provocó una fuerte crecida y numerosos desaparecidos en el puerto de Gyirong, paso que conecta el Tíbet con Nepal. El presidente chino, Xi Jinping, pidió hacer todos los esfuerzos para localizar y rescatar a las personas desaparecidas, atender a los heridos y reducir al mínimo el número de víctimas.