Aunque los indicadores generales de salud de las mujeres en Colombia han mejorado con el paso de los años, persisten importantes desigualdades relacionadas con el nivel educativo, la edad, el territorio y el régimen de afiliación al sistema de salud. Así lo señala un análisis del proyecto Mujeres por la Salud de las Mujeres, titulado Vidas que valen la dicha, desarrollado por la Universidad de Antioquia y la Pontificia Universidad Javeriana.

Maylen Rojas, coordinadora del equipo de datos y análisis de la iniciativa, explicó que la investigación utilizó fuentes nacionales de acceso abierto para examinar la evolución de diferentes indicadores durante varios años. El estudio amplió el análisis más allá de la salud materna, reproductiva y de ciertos tipos de cáncer, e identificó brechas persistentes en enfermedades crónicas no transmisibles, enfermedades infecciosas y violencias contra las mujeres.

Uno de los hallazgos más relevantes está relacionado con la educación y el acceso al sistema de salud. Según los datos del proyecto, entre 2019 y 2023 la tasa de mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles fue, en promedio, un 15,4 % más alta entre las mujeres afiliadas al régimen subsidiado que entre aquellas del régimen contributivo. La diferencia equivale aproximadamente a 38 muertes adicionales por cada 100.000 mujeres, lo que evidencia disparidades en las condiciones de salud según la situación socioeconómica.

La investigación también encontró diferencias importantes en la esperanza de vida entre departamentos. Mientras algunos territorios registran indicadores comparables con los de países de altos ingresos, otros presentan cifras considerablemente inferiores. En cuanto a las violencias, el análisis concluyó que estas afectan a mujeres de distintos grupos sociales, por lo que no pueden entenderse exclusivamente como un problema asociado con la pobreza o la vulnerabilidad económica.

Para reducir estas brechas, Rojas destacó la necesidad de reconocer las necesidades particulares de cada población, garantizar su participación en las decisiones públicas y mejorar la distribución de los recursos y las oportunidades. También señaló la importancia de redistribuir las labores de cuidado, que recaen principalmente sobre las mujeres y pueden limitar su acceso al empleo y a mejores condiciones de vida. Los resultados de la investigación pueden consultarse en el portal del proyecto, que dispone de un tablero interactivo de indicadores, mientras que el equipo investigador prevé publicar un libro digital con los hallazgos.