Neiva avanza en la construcción de un Protocolo de Acción ante las Altas Temperaturas en la zona urbana, una herramienta desarrollada durante un año con la participación de comunidades, instituciones, academia y diferentes actores de la Red por la Acción Climática. La iniciativa busca establecer acciones coordinadas para fortalecer la resiliencia de la ciudad frente al aumento de las temperaturas.

El proceso hace parte del proyecto Ciudades por la Acción Climática, desarrollado por la Cruz Roja Colombiana en alianza con la Cruz Roja Americana. Los estudios realizados permitieron analizar el comportamiento del calor en distintos sectores de Neiva, así como la percepción de las altas temperaturas, las condiciones urbanísticas y los niveles de vulnerabilidad de la población.

Según los resultados presentados, las zonas más densamente pobladas y con menor cobertura vegetal presentan una mayor exposición al calor, especialmente en sectores del centro de la ciudad. Álvaro Ávila, de la Escuela de Ciencias e Ingeniería de la Universidad del Rosario, señaló que las temperaturas podrían ser cada vez más intensas, frecuentes y prolongadas, por lo que llamó a proteger la vegetación existente y fortalecer el trabajo con las comunidades.

El protocolo plantea que las acciones se activen de acuerdo con los niveles de temperatura y que involucren tanto a la ciudadanía como a las instituciones responsables de la toma de decisiones. Los resultados también podrán ser utilizados como insumo para instrumentos como el Plan de Ordenamiento Territorial, el Plan Municipal de Gestión del Riesgo, los planes de gestión del cambio climático y la estrategia de respuesta a emergencias.

Desde la CAM se destacó la necesidad de articular estos resultados con acciones concretas relacionadas con el arbolado urbano, la biodiversidad y la protección ambiental. El objetivo es que el proceso trascienda el proyecto inicial y permita fortalecer las capacidades de Neiva para prepararse y responder ante las altas temperaturas, con especial atención a niños, adultos mayores, mujeres gestantes y lactantes y otras poblaciones vulnerables.