La comunidad de la vereda San Andrés, en el municipio de La Plata, recibió oficialmente dos nuevas aulas destinadas a la atención de la primera infancia en la sede educativa Santa Lucía. La obra, que contó con una inversión superior a los $74 millones, fue posible gracias al trabajo articulado entre el Gobierno Huila Grande, el Instituto Departamental de Acción Comunal del Huila (IDACO Huila) y la Junta de Acción Comunal de la vereda.

La entrega de las nuevas instalaciones se realizó en el marco del compromiso de la Administración Departamental con el fortalecimiento de la educación rural y el mejoramiento de las condiciones para los estudiantes de las zonas apartadas. El acto estuvo encabezado por el gerente del IDACO Huila, Manuel Córdoba, quien destacó el papel de la comunidad en la ejecución del proyecto y la importancia de generar espacios adecuados para el aprendizaje de los niños y niñas.

El proyecto fue desarrollado mediante el Convenio Interadministrativo No. 116 de 2025, suscrito entre el Departamento del Huila y el IDACO Huila, con el propósito de unir esfuerzos técnicos, administrativos, presupuestales y financieros para mejorar la infraestructura física de la sede educativa Santa Lucía. La ejecución estuvo a cargo de la Junta de Acción Comunal de la vereda San Andrés, como muestra de la participación directa de las organizaciones comunitarias en las obras que benefician a sus territorios.

Durante el recibimiento, Manuel Córdoba resaltó que las nuevas aulas son resultado de la unión entre la institucionalidad y la comunidad. Señaló que estos espacios representan una oportunidad para que los niños de San Andrés puedan aprender y desarrollarse en mejores condiciones, al tiempo que destacó la capacidad de las Juntas de Acción Comunal para participar en la transformación de sus comunidades y reiteró que el IDACO Huila continuará acompañando este tipo de iniciativas.

Con la entrega de las dos aulas, el Gobierno Huila Grande, liderado por el gobernador Rodrigo Villalba Mosquera, reafirmó su apuesta por llevar inversiones a las zonas rurales y fortalecer la infraestructura educativa del departamento. Para la comunidad de San Andrés, las nuevas instalaciones representan además un motivo de orgullo y una nueva oportunidad para que las niñas y niños de la región cuenten con espacios dignos para aprender, crecer y construir su futuro.