Un total de 53 familias de Yaguará recibieron las llaves y escrituras de sus nuevas viviendas en el proyecto Villa Laura, una iniciativa que contempla 100 soluciones habitacionales y que requirió una inversión cercana a los $9.600 millones. La entrega representa la culminación de un proceso que durante varios años enfrentó dificultades financieras y técnicas.

El proyecto se desarrolla mediante el Convenio Interadministrativo No. 49 de 2025 entre el Fondo Nacional de Vivienda y el departamento del Huila, en el marco del programa Mi Casa Ya. La financiación está conformada por aportes de los beneficiarios por $3.066 millones, del municipio de Yaguará por $5.533 millones y de la Gobernación del Huila por $1.000 millones.

La iniciativa comenzó en 2018, pero llegó a 2024 sin cierre financiero y con dificultades técnicas que impedían su avance. Además, el retiro del aporte inicialmente previsto por el Gobierno Nacional obligó a buscar nuevas alternativas para garantizar la continuidad del proyecto. La Alcaldía de Yaguará, las familias beneficiarias y la Gobernación del Huila asumieron nuevos compromisos económicos que permitieron completar la financiación y llevar las obras a su etapa final.

Cada vivienda tiene un área de 72 metros cuadrados y cuenta con sala-comedor, cocina, dos habitaciones, baño y patio posterior. Además de Villa Laura, en el municipio se adelantan 60 mejoramientos de vivienda en sectores urbanos y rurales, con aportes de $300 millones por parte del municipio y una suma igual por parte del departamento. También se avanza en la gasificación de 350 viviendas, cuyas redes principales ya están instaladas.

Con la entrega de estas primeras 53 viviendas, Villa Laura avanza hacia la consolidación de las 100 soluciones habitacionales previstas para las familias beneficiarias. A estas acciones se suman inversiones en infraestructura y salud, entre ellas la entrega de dos ambulancias para fortalecer la atención en el municipio. El proyecto representa para las familias beneficiarias el cierre de un proceso marcado por años de espera y la posibilidad de contar finalmente con una vivienda propia.