Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informaron sobre un nuevo ataque contra una embarcación que, según sus servicios de inteligencia, estaría vinculada a actividades de narcotráfico en aguas internacionales del océano Pacífico.

De acuerdo con el Comando Sur, la acción hizo parte de la operación «Lanza del Sur», una estrategia militar puesta en marcha para combatir redes criminales transnacionales dedicadas al tráfico de drogas. La entidad difundió a través de sus canales oficiales un video en el que se observa el momento en que la embarcación es impactada durante el operativo.

Las autoridades estadounidenses confirmaron la muerte de los dos ocupantes de la lancha, elevando el número de fallecidos registrados durante esta campaña militar iniciada en el segundo semestre de 2025. Según datos oficiales, los operativos se han desarrollado tanto en el Caribe como en el Pacífico oriental.

En las últimas semanas, Estados Unidos ha mantenido una intensa actividad en la región mediante operaciones dirigidas contra embarcaciones señaladas de participar en rutas utilizadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico. Washington sostiene que estos grupos tienen vínculos con estructuras criminales y organizaciones consideradas terroristas, argumento con el que justifica el empleo de fuerza militar en lugar de mecanismos tradicionales de interdicción policial.

La operación «Lanza del Sur» es coordinada por el Comando Sur y representa uno de los mayores despliegues militares estadounidenses recientes en América Latina y el Caribe. Su objetivo, según las autoridades, es interrumpir las rutas marítimas utilizadas para el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.

No obstante, diversas organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por la legalidad y la transparencia de estos ataques. Entidades como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han solicitado mayores garantías sobre la identificación de las víctimas y la verificación independiente de los supuestos vínculos de los fallecidos con redes de narcotráfico, advirtiendo sobre posibles riesgos para el derecho internacional y los derechos humanos.