En su segunda visita a Medellín en lo corrido del año, el candidato presidencial Iván Cepeda se reunió con cientos de simpatizantes en el Parque de San Antonio, donde fue esperado durante varias horas. En medio de la expectativa, el aspirante del Pacto Histórico lanzó nuevas críticas contra figuras políticas de Antioquia, entre ellas Álvaro Uribe Vélez, Andrés Julián Rendón y Federico Gutiérrez.

La visita se dio en un contexto de controversia, tras las declaraciones que Cepeda hizo semanas atrás en las que señaló a Antioquia como cuna de fenómenos como el paramilitarismo, lo que generó rechazo en distintos sectores del departamento e incluso su declaratoria como persona no grata.

Lejos de retractarse, Cepeda reiteró sus críticas y arremetió directamente contra Uribe. Aseguró que la trayectoria política del exmandatario en las décadas de 1980 y 1990 estuvo vinculada a clanes familiares relacionados con el Cartel de Medellín. Además, en compañía de su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué, afirmó que la familia Uribe Vélez tuvo vínculos con estructuras paramilitares y del narcotráfico.

Las declaraciones provocaron una reacción inmediata de Uribe, quien, a través de su cuenta en X, lanzó duros cuestionamientos contra Cepeda, acusándolo de servir a intereses criminales y de poner en riesgo su vida con esos señalamientos. A estas críticas se sumaron líderes regionales como el gobernador Rendón, quien defendió el papel de Antioquia y la calificó como “muro de contención contra el comunismo”.

Por su parte, el alcalde Federico Gutiérrez rechazó las afirmaciones del candidato presidencial y destacó la resiliencia de Medellín y Antioquia frente a las adversidades, asegurando que la región seguirá avanzando pese a los ataques.

Pese al ambiente de confrontación, desde el Pacto Histórico calificaron la jornada como “inolvidable”. Durante el evento, Cepeda recibió un “pasaporte simbólico” que lo declara persona grata, en contraste con la decisión previa de la Asamblea Departamental.