Investigadores independientes de Naciones Unidas señalaron que existen “motivos razonables” para considerar que Estados Unidos pudo haber cometido crímenes de guerra contra civiles en Irán durante los ataques registrados desde el 28 de febrero de 2026. En un informe que será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos, también documentaron graves denuncias de violaciones de derechos humanos cometidas por las autoridades iraníes contra su propia población y pidieron avanzar en investigaciones independientes sobre los hechos.

Entre los episodios señalados por los investigadores se encuentra un ataque con misiles Tomahawk contra la Escuela Primaria Shajareh Tayyebeh, en Minab, que, según el informe, dejó más de 150 personas muertas, entre ellas aproximadamente 120 niños. También mencionaron un ataque aéreo contra un complejo deportivo y una zona residencial de Lamerd, donde, de acuerdo con sus conclusiones, murieron 22 civiles. Los investigadores consideran que estos hechos deben ser examinados a la luz de las normas del derecho internacional humanitario.

El informe también aborda la situación interna de Irán y las medidas adoptadas por las autoridades frente a las protestas iniciadas a finales de 2025 por el aumento del costo de vida. Según los investigadores, las fuerzas de seguridad recurrieron a detenciones masivas, fuerza letal y la pena de muerte en el marco de una campaña para contener la disidencia. El documento sostiene que manifestantes murieron en las 31 provincias, entre ellos al menos 221 menores, y que decenas de miles de personas fueron detenidas. La ONU ya ha documentado durante 2026 denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones, tortura y procesos que podrían incumplir garantías de debido proceso en el contexto de las protestas.

Los investigadores agregaron que entre marzo y agosto de 2026 al menos 29 hombres fueron ejecutados después de procesos judiciales acelerados relacionados con las protestas, mientras que más de 70 personas, entre ellas cinco mujeres y tres menores, permanecían en riesgo de ejecución. Estas cifras se suman a las preocupaciones expresadas previamente por mecanismos de Naciones Unidas sobre el uso de la pena de muerte, las garantías judiciales y las condiciones de detención en Irán.

Ante este panorama, los investigadores instaron a Estados Unidos, Israel e Irán a cesar inmediatamente las hostilidades y solicitaron a los 47 miembros del Consejo de Derechos Humanos adoptar medidas diplomáticas para impulsar una salida permanente al conflicto. También pidieron que las presuntas violaciones del derecho internacional sean investigadas de manera independiente y que, cuando corresponda, los responsables sean llevados ante la justicia, además de reclamar protección y posibilidades de asilo para los civiles que abandonen Irán debido a la guerra.