El Papa Francisco confirmó ante los medios del mundo, haber firmado su carta de renuncia, hace más de diez años, en la que se establecía que en caso de presentar graves problemas de salud delegaba sus funciones como sumo pontífice de la iglesia católica.

Francisco dijo que los pontífices anteriores Pablo VI y Pío XII también habían redactado sus cartas de renuncia en caso de una discapacidad permanente.

“No sé a quién le entregó esa carta el cardenal Bertone, pero se la entregué cuando era secretario de Estado”, dijo Francisco, y agregó que esta era la primera vez que hablaba públicamente sobre la existencia de la carta.

Francisco, de 86 años, parece gozar de buena salud aparte de los problemas de rodilla. A menudo se le ha visto con un bastón y, a veces, usa una silla de ruedas debido al dolor en la rodilla derecha.