El papa León XIV fue sometido a una intervención quirúrgica en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, luego de que los exámenes médicos detectaran una masa cancerosa. Según informó el Vaticano, la operación se desarrolló sin complicaciones y permitió confirmar el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar.

Tras el procedimiento, el pontífice despertó con normalidad y regresó a su habitación, ubicada en el décimo piso del hospital Gemelli de Roma, Italia. Una fuente del Vaticano indicó que el papa incluso solicitó la cena después de la intervención, un procedimiento que duró aproximadamente 90 minutos, aunque permaneció cerca de tres horas en el quirófano.

De acuerdo con el comunicado oficial, la extracción del lóbulo inferior del pulmón derecho se realizó para garantizar la extirpación completa de la lesión. El diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar coincidió con las sospechas que habían surgido a partir de los estudios practicados antes de la cirugía. Sin embargo, las autoridades vaticanas señalaron que se estaban realizando pruebas adicionales para determinar si la enfermedad se había extendido.

Por ahora, el equipo médico no ha precisado si León XIV necesitará tratamientos adicionales debido a la naturaleza del tumor. Entretanto, las actividades públicas del pontífice fueron canceladas hasta el 20 de octubre. Entre los compromisos suspendidos figura una misa prevista para el miércoles, relacionada con la clausura de una asamblea mundial sobre la familia, que será presidida en su lugar por el cardenal Luis Antonio Tagle.

El papa permanece en una suite especial del hospital Gemelli, donde dispone de una pequeña capilla, una cocina y una sala de reuniones para el personal médico. La legislación de la Iglesia católica no establece mecanismos especiales para el ejercicio del pontificado en caso de enfermedad del papa, cuyo mandato es vitalicio. Su evolución médica y los resultados de los nuevos exámenes serán determinantes para conocer los próximos pasos de su recuperación.