El papa León XIV pasó una noche tranquila en el Policlínico Gemelli de Roma, donde permanece hospitalizado tras ser sometido a una cirugía para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho. La intervención se realizó este martes, luego de que los exámenes médicos detectaran un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer.

La oficina de prensa del Vaticano informó que durante la jornada se entregarán nuevos detalles sobre el estado de salud del pontífice, de 71 años. Según el parte médico divulgado después de la operación, un análisis histológico confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma, tal como se sospechaba a partir de las pruebas preoperatorias. El procedimiento se llevó a cabo mediante una técnica videoasistida y concluyó con éxito, sin complicaciones.

Tras la intervención, León XIV despertó con normalidad y, después de un breve periodo de observación, regresó a su habitación, ubicada en el décimo piso del hospital. Fuentes vaticanas señalaron que incluso pidió la cena. El pontífice continuará hospitalizado para recuperarse y someterse a los exámenes posoperatorios, aunque por ahora no se ha informado si necesitará tratamientos adicionales debido a la naturaleza del tumor.

El pasado domingo, el propio papa había revelado que durante unos controles médicos le detectaron un nódulo pulmonar en una fase muy temprana y bien localizado, por lo que debía someterse a una intervención quirúrgica. La operación realizada en Roma permitió confirmar que el tumor era maligno, aunque todavía no se han divulgado detalles sobre los pasos que seguirá el equipo médico durante su recuperación.

El diagnóstico genera incertidumbre sobre el viaje que León XIV tiene previsto realizar a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre. Antes de la cirugía, el pontífice había manifestado que sus compromisos seguían en pie; sin embargo, su evolución médica será determinante para establecer si podrá cumplir con la gira por Sudamérica. Hasta el momento, el Vaticano no ha anunciado cambios en la agenda.