El presidente Gustavo Petro aseguró que cuenta con un conjunto de evidencias que, según afirmó, demostrarían la existencia de un presunto fraude electoral en las elecciones presidenciales de 2026. Durante una intervención pública, sostuvo que el material fue recopilado por organizaciones ciudadanas y expertos en programación, estadística y derecho, quienes habrían identificado supuestas irregularidades en el sistema de escrutinio.

El mandatario explicó que los informes técnicos fueron elaborados por especialistas y posteriormente traducidos al ámbito jurídico por una organización creada para ejercer control ciudadano sobre la transparencia de los procesos electorales. Entre los principales hallazgos mencionó la presunta falta de transparencia en el manejo de los datos del escrutinio y aseguró que el sistema electoral fue modificado después de las elecciones en las que él resultó elegido presidente.

Petro también cuestionó el papel de la Registraduría Nacional del Estado Civil y del Consejo Nacional Electoral. Señaló que la Registraduría habría incumplido un fallo del Consejo de Estado de 2018 que, según dijo, ordenaba que el software electoral fuera de propiedad del Estado. Asimismo, afirmó que el Consejo Nacional Electoral no contaba con las herramientas necesarias para detectar las supuestas anomalías y reiteró que la eliminación del denominado «candado hash» en los formularios E-14 habría permitido modificar documentos electorales.

De acuerdo con el jefe de Estado, cerca de 70.000 «testigos digitales», con conocimientos en informática y programación, analizaron el funcionamiento del software electoral. Según indicó, la investigación identificó 1.350 puestos de votación con patrones estadísticos que, a su juicio, no corresponderían a un comportamiento normal de la votación y que afectarían alrededor de siete millones de sufragios. El presidente aseguró que las evidencias apuntan a una presunta manipulación de los resultados mediante algoritmos y sostuvo que el verdadero ganador de los comicios habría sido Iván Cepeda y no Abelardo de la Espriella.

Durante su intervención, Petro afirmó que el supuesto fraude habría sido ejecutado desde el exterior, lo calificó como una amenaza para la soberanía nacional y advirtió sobre los riesgos que, en su concepto, representa el uso de software para alterar procesos democráticos. El mandatario manifestó que las explicaciones técnicas de las evidencias serán presentadas por los expertos que participaron en la investigación y sostuvo que este tipo de herramientas podrían utilizarse para manipular elecciones en otros países. Hasta el momento, las autoridades electorales no se han pronunciado sobre las afirmaciones realizadas por el presidente.