El candidato presidencial Miguel Uribe Londoño lanzó una nueva alerta sobre la seguridad de los investigadores del asesinato de su hijo, el senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido el año pasado.

A través de una carta pública dirigida a la ciudadanía y divulgada el 28 de marzo, Uribe Londoño denunció la existencia de un presunto plan para atentar contra la vida de los fiscales que adelantan el proceso, y pidió acciones urgentes para garantizar su protección.

En el documento, calificó el hecho como un “crimen atroz” y un “magnicidio”, que incluso podría considerarse un delito de lesa humanidad. Sin embargo, advirtió que la situación se agrava con las amenazas directas contra quienes lideran la investigación. Según indicó, la propia Fiscalía General de la Nación habría alertado sobre un plan para asesinar a los fiscales del caso, al que se sumarían versiones sobre ofrecimientos económicos para ejecutar esos ataques.

En ese contexto, el dirigente responsabilizó a la disidencia de las Farc conocida como Segunda Marquetalia, a la que señaló de intentar “silenciar la justicia” y obstaculizar el esclarecimiento de los hechos.

Ante este panorama, hizo un llamado urgente a la Fiscalía para reforzar de manera inmediata las medidas de seguridad, no solo para los funcionarios judiciales, sino también para sus familias, frente a los riesgos que enfrentan.

Finalmente, la carta advierte que lo que está en juego trasciende el caso puntual. “No solo se investiga un crimen, se defiende la democracia y sus instituciones”, señala el documento. Además, confirmó que acudirán ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para solicitar medidas cautelares que protejan la vida e integridad de los investigadores y permitan avanzar en el proceso sin presiones ni amenazas.