Polémica socialización del proyecto del Estadio privado en el Concejo
La propuesta del empresario Felipe Olave para construir un estadio con estándares FIFA y un complejo urbanístico en la Isla Santorini, sobre el río Magdalena, generó un intenso debate durante una sesión del Concejo de Neiva. La iniciativa contempla un escenario deportivo, viviendas, un centro empresarial, una zona comercial y gastronómica, además de un malecón con enfoque ambiental, como parte de un proyecto de desarrollo para ese sector de la ciudad.
Durante su exposición, Olave defendió la viabilidad de la iniciativa y aseguró que el terreno donde se proyecta la obra corresponde a predios privados intervenidos y no a un bosque protegido. Explicó que el proyecto cuenta con estudios de inundabilidad e hidrología, que avanza conforme a una hoja de ruta acordada con entidades nacionales y que cumplirá con todos los requisitos legales antes de aspirar a ser incorporado en la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial (POT). También sostuvo que la inversión, cercana a los 100 millones de dólares, solo sería posible mediante un desarrollo inmobiliario que permita financiar el estadio.
El empresario también habló sobre el futuro del Atlético Huila, afirmando que no contempla regresar al estadio Guillermo Plazas Alcid porque, a su juicio, el escenario no garantiza la sostenibilidad financiera del club. Incluso manifestó que, de no concretarse un nuevo estadio, analizaría la posibilidad de vender la marca del equipo.
El concejal Cristian Rubther Bautista Cachaya, quien promovió la invitación al empresario, señaló que el propósito de la sesión era conocer el estado real del proyecto y resolver inquietudes sobre los estudios técnicos, financieros, ambientales y las licencias necesarias. Aunque expresó su respaldo a la inversión privada, dejó claro que ello no significa abandonar la reconstrucción del estadio Guillermo Plazas Alcid, obra para la que existe una ruta definida con una inversión estimada en 56.000 millones de pesos.
Durante el debate, representantes de diferentes sectores respaldaron la iniciativa al considerar que una infraestructura deportiva de alto nivel impulsaría la economía regional, fortalecería el turismo, dinamizaría actividades como el comercio, la hotelería y el transporte, además de promover oportunidades para los jóvenes. También plantearon la necesidad de integrar el río Magdalena al desarrollo urbano de Neiva, siguiendo modelos implementados en otras ciudades.
Sin embargo, varios concejales, líderes comunitarios y expertos expresaron reparos por el posible impacto ambiental del proyecto y por la ubicación elegida, catalogada en el actual POT como una zona de alto riesgo de inundación y exclusión ambiental. El director de Planeación, Camilo Gómez, recordó que cualquier modificación dependerá de la actualización del POT y del aval de la CAM a los estudios presentados. La sesión concluyó con posiciones divididas entre quienes impulsan la inversión privada y quienes insisten en que cualquier desarrollo debe ajustarse a la normatividad ambiental y urbanística vigente.
Comentarios