El presidente electo, Abelardo de la Espriella, entregó nuevos detalles sobre la sede presidencial alterna desde la que ejercerá funciones a partir del 7 de agosto de 2026, en Barranquilla, y respondió a las críticas surgidas por el proyecto.

El mandatario electo explicó que no se trata de la construcción de un nuevo palacio presidencial ni de una réplica de la Casa Blanca de Estados Unidos. Según indicó, la edificación ya existía dentro de los terrenos de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, en el Batallón Paraíso, y su apariencia obedece al estilo arquitectónico neoclásico, característica que comparte con la sede del gobierno estadounidense.

Entre las adecuaciones previstas para el inmueble se encuentra la construcción de un búnker subterráneo que servirá como sala de crisis de alta tecnología. Desde ese espacio, el Gobierno trabajará de manera articulada con las Fuerzas Militares y demás organismos de seguridad para coordinar operaciones estratégicas y tomar decisiones relacionadas con la seguridad nacional y el orden público.

Sobre la financiación del proyecto, De la Espriella aseguró que las obras no se ejecutarán con recursos públicos. Explicó que serán financiadas con recursos propios y materiales donados por empresarios, mientras que el mobiliario será asumido personalmente por el presidente electo, con una inversión estimada en 400 millones de pesos.

Finalmente, el gobierno entrante afirmó que la sede de Barranquilla será un centro permanente de trabajo y coordinación institucional, como parte de la estrategia para descentralizar el ejercicio de la Presidencia y fortalecer la presencia del Ejecutivo en las regiones del país.