Durante su intervención en el Encuentro Nacional de Género y Enfoque Diferencial realizado en San Agustín (Huila) por la Comisión Nacional de Género de la Rama Judicial, el presidente Gustavo Petro hizo un llamado a aplicar de manera efectiva el artículo de la Constitución que consagra la “discriminación positiva” a favor de las mujeres, como una condición esencial para lograr la paz y la equidad en el país.

Invitado por el magistrado Vladimir Fernández de la Corte Constitucional, el mandatario reflexionó sobre las persistentes desigualdades que enfrentan las mujeres colombianas en diversos ámbitos, especialmente en la política, la justicia, el trabajo y los derechos sociales. “Ese artículo de la Carta Política debe ser aplicado profunda y completamente si queremos una sociedad en paz”, subrayó.

El jefe de Estado señaló que la desigualdad de género se evidencia desde la conformación de las listas electorales, donde aún no se ha reglamentado el sistema de lista cremallera (hombre-mujer alternadamente). En este sentido, afirmó que corresponde a la Corte Constitucional garantizar el cumplimiento de los principios de paridad establecidos en la Constitución y revisar las leyes vigentes que perpetúan brechas entre hombres y mujeres.

Petro también cuestionó los sesgos de género en el Código Penal, elaborado históricamente —dijo— desde una mirada masculina. “Cuando una mujer es acusada de homicidio, muchas veces no se entienden las causas, y para ser justos, en todo delito hay que entenderlas. Peor aún cuando los delitos son contra la mujer”, expresó, señalando además que las víctimas de violencia sexual e intrafamiliar enfrentan procesos judiciales revictimizantes.

En materia laboral y social, el mandatario destacó que a igual trabajo, las mujeres siguen recibiendo menor salario, y que una gran parte de las mujeres mayores en el país no accede a una pensión. “Muchas quedan solas, sin respaldo, y dependen de la solidaridad familiar para sobrevivir”, lamentó.

Finalmente, el presidente enfatizó que la verdadera discriminación positiva “depende de cómo se configuren las instituciones”: las cortes, el Congreso, los partidos políticos y, sobre todo, la educación de la sociedad. “Solo cuando estos espacios garanticen la participación equitativa de las mujeres, podremos hablar de justicia e igualdad real en Colombia”, concluyó.