La Procuraduría General de la Nación ordenó compulsar copias para abrir una nueva investigación disciplinaria relacionada con el caso de Dilan Cruz, el joven de 18 años que murió tras recibir el impacto de un proyectil disparado durante una jornada de protestas el 23 de noviembre de 2019 en Bogotá.

La decisión busca establecer una eventual responsabilidad disciplinaria del entonces comandante nacional del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), coronel Néstor Raúl Cepeda Cifuentes. Según la Procuraduría, la medida surge a partir de la versión entregada por el entonces capitán Manuel Cubillos Rodríguez, quien aseguró que la instrucción recibida ese día fue dispersar la manifestación y restablecer la movilidad.

En la providencia, el Ministerio Público consideró necesario abrir una actuación independiente para determinar si el oficial tuvo alguna responsabilidad por las órdenes o directrices impartidas durante el operativo desarrollado el 23 de noviembre de 2019.

Frente a la actuación del capitán Cubillos, la Procuraduría mantuvo la calificación de la conducta como presuntamente dolosa. De acuerdo con la entidad, las pruebas recaudadas indican que el uniformado, pese a conocer los deberes constitucionales y legales inherentes a su cargo, utilizó de manera voluntaria su arma de dotación en medio de una manifestación con alta presencia de ciudadanos, accionándola en tres oportunidades, lo que derivó en la muerte de Dilan Cruz.

La decisión disciplinaria se conoce pocas semanas después de que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca declarara administrativamente responsable a la Nación, al Ministerio de Defensa y a la Policía Nacional por los daños ocasionados a la familia del joven durante el operativo adelantado por el entonces Esmad.