Tras el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto, el Ministerio de Educación informó que el 100 % de los estudiantes afectados ya se encuentra nuevamente vinculado al servicio educativo. La cifra corresponde a cerca de 1,3 millones de niños, niñas y jóvenes, aunque la reactivación no significa que todos hayan regresado a sus colegios en condiciones normales ni que exista presencialidad plena en todas las instituciones.

Según el balance del Ministerio, cerca de 991.000 estudiantes ya reciben clases completamente presenciales, mientras que otros 110.000 lo hacen bajo un modelo de alternancia y alrededor de 175.000 mediante modalidades híbridas. En total, 286.186 estudiantes permanecen en esquemas transitorios mientras avanzan las labores de recuperación de las sedes educativas afectadas.

Para garantizar la continuidad de las clases se han implementado alternativas como aulas temporales, espacios educativos diferentes, docentes itinerantes, conectividad y herramientas tecnológicas. Estas medidas buscan evitar la suspensión del servicio mientras se recuperan las condiciones físicas de los establecimientos educativos.

El Ministerio señaló que para organizar la atención fueron analizadas 5.539 sedes educativas, teniendo en cuenta factores como los daños en infraestructura, el número de estudiantes, la ruralidad, las condiciones socioeconómicas y la conectividad. La viceministra de Educación Preescolar, Básica y Media, Gledy María Foliaco, indicó que la respuesta también contempla modelos pedagógicos flexibles, tecnología, acompañamiento a las comunidades y bienestar docente.

El siguiente desafío es avanzar hacia el regreso progresivo a la presencialidad plena de los estudiantes que todavía permanecen en esquemas transitorios, especialmente en los territorios más apartados. El Ministerio aclaró que alcanzar el 100 % de reactivación no significa que la recuperación haya terminado, pues continúan las labores de reparación y reconstrucción de las sedes educativas afectadas.