Un enfrentamiento entre el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond Baquero, y el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, terminó con la disolución de una reunión con representantes de los sectores cárnico y lácteo. El dirigente gremial denunció un presunto abuso de poder por parte del funcionario, a quien señaló de exigirle en repetidas ocasiones que abandonara su despacho.

En entrevista con Recap Blu, Lafaurie relató que el ministro le pidió retirarse hasta en tres oportunidades y que, ante su negativa, decidió dar por terminado el encuentro. Según explicó, la reunión había sido convocada para que Dangond expusiera su plan de trabajo al sector agropecuario, pero las diferencias surgieron cuando el presidente de Fedegán solicitó una hoja para tomar apuntes y posteriormente hizo comentarios sobre las capacidades de asistencia técnica de la federación frente a la Federación Nacional de Cafeteros.

El dirigente consideró desproporcionada la reacción del ministro y cuestionó que se le exigiera abandonar una oficina pública. «Es un despacho público, me parece que es un abuso de poder», manifestó Lafaurie, quien aseguró que, después de disolverse la reunión, funcionarios del Ministerio se comunicaron con los demás asistentes para dar por concluido el encuentro. También relacionó el episodio con diferencias anteriores entre Dangond y Fedegán, que, según afirmó, se remontan a la época en que el actual ministro fue asesor de Aurelio Iragorri, durante las discusiones alrededor del acuerdo de paz con las Farc.

Lafaurie agregó que durante la conversación también se abordó una controversia por las cifras de mortalidad de ganado en el Atlántico durante el fenómeno de El Niño. Según su versión, el ministro le atribuyó publicaciones en redes sociales con señalamientos contra el Gobierno, aunque el dirigente sostuvo que se trató de una confusión relacionada con datos difundidos por un tercero. Asimismo, aseguró que existe una grabación del encuentro, realizada por una persona presente en el Ministerio, cuyo contenido podría hacerse público posteriormente. En la reunión, de acuerdo con su relato, participaron cerca de 40 personas.

Tras el incidente, el presidente de Fedegán convocó a la junta directiva del gremio para presentar lo ocurrido y analizar la situación. Aunque insistió en que las organizaciones agropecuarias deben mantener canales de diálogo con el Gobierno, cuestionó el trato recibido y afirmó que los ministros no deberían utilizar sus despachos para expulsar a los representantes gremiales. «Quien agredió fue él. En este momento la víctima soy yo», sostuvo, al tiempo que señaló que la gestión del Ministerio deberá evaluarse por sus resultados en materia de crédito y atención a los pequeños ganaderos.