Las Reservas Naturales de la Sociedad Civil continúan consolidándose como una de las principales estrategias para proteger la biodiversidad del Huila. Con el acompañamiento de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), propietarios de predios rurales avanzan en procesos de declaratoria, caracterización biológica y monitoreo de fauna silvestre, contribuyendo a la conservación de ecosistemas estratégicos y a la conectividad ecológica del departamento.

Actualmente, el Huila cuenta con 162 Reservas Naturales de la Sociedad Civil registradas en el Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (Runap), lo que convierte al departamento en el segundo del país con mayor número de estas áreas, solo superado por el Valle del Cauca. Esta figura permite a los propietarios conservar sus tierras de manera voluntaria sin perder el derecho sobre ellas, protegiendo bosques, fuentes hídricas, flora y fauna.

Como parte del proceso de acompañamiento, la CAM desarrolla asesorías técnicas, caracterizaciones biológicas y monitoreo de especies mediante cámaras trampa. Uno de los casos destacados es el predio El Paraíso, en Garzón, donde se registró la presencia de especies como osos hormigueros, zorros, armadillos e incluso un yaguarundí, evidenciando el alto valor ambiental de este bosque seco tropical.

Experiencias similares se desarrollan en las reservas Jerusalén, en Gigante, donde se combina la conservación con la producción sostenible de café, y Castillo 2, en El Pital, que alberga una importante diversidad de flora y aves, incluidas especies casi endémicas de Colombia. Estos proyectos demuestran que la protección del medio ambiente puede ir de la mano con el desarrollo rural.

La CAM reiteró la invitación a los propietarios de predios del departamento para que se vinculen a esta estrategia de conservación voluntaria, destacando que cada nueva reserva fortalece la protección de los ecosistemas y contribuye a preservar el patrimonio natural del Huila para las futuras generaciones.