Un antiguo camino que conectaba diferentes sectores del municipio de Palestina fue recuperado por integrantes del territorio indígena Yacuas, del pueblo Yanacona, para convertirlo en un espacio de educación ambiental y conservación de la biodiversidad. Se trata del sendero agroecológico Kapak Ñan, ubicado en la vereda Santa Bárbara, una ruta de aproximadamente un kilómetro que busca preservar los conocimientos ancestrales y proteger los ecosistemas de la cuenca del río Guarapas.

La iniciativa cuenta con el acompañamiento de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), que ha articulado su trabajo con las autoridades indígenas, docentes y estudiantes de la institución educativa Yachay Wasi Runa Yanakuna. Uno de los componentes centrales es el avistamiento de aves, actividad que dio origen al grupo de Pajareritos, integrado por jóvenes que aprenden a reconocer las especies, sus características y la importancia de conservar sus hábitats.

Desde 2025, los estudiantes han observado cerca de 170 especies de aves en el territorio y han logrado identificar aproximadamente 60, de acuerdo con los registros de la comunidad educativa. Entre estas se encuentran alrededor de 35 migratorias y 27 endémicas. Michell Perafán Samboni, estudiante de noveno grado, señaló que participar en el proyecto ha sido una oportunidad para conocer y apropiarse de su territorio, además de estudiar las aves que llegan desde otros lugares.

El recorrido por Kapak Ñan permite conocer diferentes especies vegetales, entre ellas arrayanes, cedros, cordoncillos, guamos de montaña, laureles, yarumos y guaduas, así como plantas medicinales y cultivos de café orgánico. El sendero cuenta con estaciones de interpretación ambiental y señalización en español y kichwa. También dispone de espacios para conocer las plantas medicinales y observar anfibios, en una ruta de dificultad media que ofrece la posibilidad de escuchar el río Guarapas y apreciar distintas especies de aves, especialmente colibríes.

Para Nelson Albeiro Muñoz Males, autoridad del territorio Yacuas, la recuperación del camino representa una expresión de la espiritualidad y del compromiso ancestral con la naturaleza. El dirigente recordó que su comunidad se reconoce como descendiente del agua y destacó la importancia de proteger el río desde su nacimiento hasta su desembocadura. A este proceso se suma el acompañamiento de la CAM al proyecto Cuidanderos del Territorio Piscú, mediante la entrega de cámaras, binoculares, radios, videobeam y otros equipos para fortalecer la educación ambiental de estudiantes y docentes.