El sector de las telecomunicaciones en Colombia vive un punto de inflexión. Tigo confirmó la adquisición del 67,5 % de la participación controladora que Movistar tenía en el país, tras concluir con éxito la oferta pública de adquisición (OPA) valorada en USD 214,4 millones, cuyo cierre definitivo está previsto para el 6 de febrero.

La operación se enmarca en un proceso de reorganización del mercado, orientado a ganar mayor escala, fortalecer la infraestructura y acelerar el despliegue de tecnologías como la fibra óptica y el 5G. Tigo busca consolidarse como un operador con mayor solidez financiera y capacidad de inversión para ampliar la cobertura y mejorar la experiencia de los usuarios.

Desde la compañía señalaron que la integración de negocios permitirá impulsar la competencia, avanzar en la inclusión digital y contribuir a la transformación tecnológica del país. Esta fusión se da en un momento clave, cuando el sector busca responder a las crecientes demandas de conectividad y servicios de alta velocidad.

Por su parte, Movistar confirmó su salida definitiva de Colombia como parte de su estrategia regional de reorganización en Hispanoamérica. La empresa destacó su legado de casi dos décadas, durante las cuales impulsó la expansión de la banda ancha, el desarrollo de redes 4G y 5G y la consolidación de la infraestructura de fibra óptica que hoy conecta a millones de hogares.

Además, Movistar subrayó el impacto social alcanzado a través de la Fundación Telefónica Movistar, que benefició a más de 12,8 millones de personas con programas de formación digital, educación y empleabilidad para poblaciones vulnerables. Con este movimiento, el mercado colombiano entra en una nueva etapa marcada por la competencia, la inversión y la transición tecnológica.