El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su opción preferida frente al conflicto con Irán sería “tomar el control del petróleo” del país y no descartó una eventual operación para apoderarse de la isla de Jarg, principal terminal de exportación iraní.

En declaraciones al diario Financial Times, el mandatario afirmó que Washington dispone de “muchas opciones” tanto militares como económicas frente a Teherán, aunque reconoció que una intervención de este tipo implicaría una presencia prolongada en el territorio.

Las afirmaciones se producen en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio, donde el conflicto ya supera el mes y ha venido acompañado de un aumento del despliegue militar estadounidense y ataques sobre objetivos iraníes. La isla de Jarg concentra cerca del 90% de las exportaciones de crudo de Irán, lo que la convierte en un punto estratégico para la economía del país y el mercado energético global.

Trump comparó esta posible estrategia con acciones recientes de Estados Unidos en Venezuela, al asegurar que Washington logró influir en el sector petrolero de ese país tras la captura del presidente Nicolás Maduro.

En paralelo, se ha intensificado la presencia militar de EE. UU. en la región, con el despliegue de miles de efectivos y unidades navales, mientras crecen las versiones sobre posibles operaciones terrestres. Irán, por su parte, ha advertido que, aunque públicamente se habla de negociaciones, estaría preparándose para una eventual incursión militar estadounidense.

Además, el Comando Central de Estados Unidos confirmó el envío de nuevas tropas y equipos militares, en medio de un escenario marcado por la incertidumbre y el riesgo de una mayor escalada del conflicto.

Pese a ello, Trump insistió en que continúan los contactos diplomáticos con Teherán y aplazó hasta el 6 de abril el ultimátum para que Irán desbloquee el estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo.