El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que firmará una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10 % bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta que le permite aplicar restricciones temporales a las importaciones por un periodo máximo de 150 días antes de requerir aprobación del Congreso.

La decisión del mandatario llega pocos días después del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que invalidó la mayoría de los aranceles impuestos por su gobierno en abril de 2025. Según el tribunal, la administración se extralimitó en los poderes de emergencia previstos en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, al imponer tarifas unilaterales bajo el argumento de “seguridad nacional”.

Pese a contar con mayoría conservadora, la Corte Suprema votó 6-3 a favor de revocar las medidas, al considerar que la estrategia de Trump representaba una delegación excesiva del poder tributario, facultad que la Constitución reserva al Congreso. Los magistrados argumentaron además que los aranceles actúan como un impuesto directo a los ciudadanos estadounidenses.

El fallo deja sin efecto tarifas clave como la base global del 10 % a las importaciones, los gravámenes “recíprocos” a socios comerciales y los aranceles adicionales del 25 % a México y Canadá, medidas con las que el expresidente buscaba presionar a ambos países para frenar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. También se anulan los aumentos de hasta el 50 % a Brasil e India, impuestos como represalia por el enjuiciamiento del expresidente Jair Bolsonaro y la compra de petróleo ruso.

Trump calificó la decisión judicial como “profundamente decepcionante” y aseguró que el tribunal “ha sido influido por intereses extranjeros”. “Me avergüenza que ciertos miembros de la Corte no tengan el valor de hacer lo correcto para nuestro país”, afirmó durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

El presidente anticipó que su gobierno tiene “alternativas más poderosas” a la IEEPA para imponer nuevas tarifas. “Existen leyes y facultades reconocidas por el Congreso y el propio tribunal que son incluso más fuertes que las que teníamos bajo la IEEPA”, sostuvo.

Con esta nueva orden, Trump busca mantener su estrategia de presión comercial y proteger lo que denomina “seguridad económica nacional”, mientras el fallo del Supremo podría obligar a Washington a reembolsar hasta 240.000 millones de dólares cobrados bajo los aranceles anulados.