
El actual presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, confirmó este martes el fallecimiento de José Alberto Mujica Cordano, quien fue jefe de Estado entre 2010 y 2015 y una figura emblemática de la política progresista en América Latina.
Mujica padecía un cáncer avanzado de esófago con metástasis en el hígado. En sus últimas declaraciones públicas, expresó que había decidido no someterse a tratamientos agresivos debido a su edad y condiciones médicas preexistentes. “El cáncer en el esófago me está colonizando el hígado. No lo paro con nada. Soy un anciano y tengo dos enfermedades crónicas. Mi cuerpo ya no resiste ni tratamientos bioquímicos ni cirugías”, afirmó.
Conocido popularmente como “Pepe” Mujica, fue integrante del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, una guerrilla urbana que se enfrentó a la dictadura cívico-militar uruguaya durante las décadas de 1960 y 1970. Fue encarcelado en dos ocasiones: primero en 1964 por un robo a una fábrica y luego, en 1972, por su militancia en el grupo armado.
Tras recuperar la libertad, Mujica se incorporó a la vida política institucional y, en 2010, asumió la presidencia de Uruguay, cargo que ocupó hasta 2015. Su estilo austero, su discurso directo y su vida alejada de los privilegios lo convirtieron en una figura admirada a nivel internacional.
Pepe Mujica mantuvo lazos cercanos con líderes de izquierda en la región, entre ellos el presidente colombiano Gustavo Petro, quien lo ha citado como referente en varias ocasiones. Su legado político y humano deja una huella profunda en la historia contemporánea de América Latina.