Verónica Alcocer envió una carta a la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, en la que rechazó las versiones que la vinculan con presuntos manejos irregulares de dinero e influencias en entidades del Estado. En el documento aseguró que las acusaciones carecen de fundamento y manifestó su disposición para colaborar con las autoridades en el esclarecimiento de los hechos.

La ex primera dama explicó que su pronunciamiento responde a recientes publicaciones periodísticas que, según indicó, le atribuyen conductas y actuaciones que «carecen de todo sustento y no corresponden a la realidad». En ese sentido, afirmó que entregará la información y las pruebas que sean necesarias para contribuir a las investigaciones y proteger su buen nombre.

En la comunicación dirigida a la Fiscalía, Alcocer expresó que atenderá cualquier requerimiento que formule el ente acusador en ejercicio de sus funciones. Además, sostuvo que siempre ha actuado con respeto por la justicia, la verdad y la transparencia, y enfatizó que nunca ha autorizado a persona alguna para gestionar asuntos o adquirir compromisos en su nombre ante entidades públicas o privadas.

La ex primera dama agregó que esa posición no obedece únicamente a las recientes publicaciones, sino que ha sido constante debido a su preocupación por un eventual uso indebido de su nombre por parte de terceros. A su juicio, las revelaciones conocidas en los últimos días hacen aún más necesario esclarecer esa situación.

La carta fue conocida luego de que la revista Semana divulgara una serie de audios atribuidos a Eva Ferrer, exfuncionaria del Gobierno y cercana a Alcocer, en los que se mencionan presuntas influencias en entidades del Estado, intervención en nombramientos, utilización de supuestos testaferros para ocultar recursos ilícitos y el manejo de dinero en efectivo. Hasta el momento, esas afirmaciones hacen parte de los señalamientos divulgados y deberán ser objeto de las investigaciones correspondientes.